BUENOS AIRES.- El volante Juan Román Riquelme ratificó esta noche su decisión de dejar Boca Juniors, según confirmaron el vicepresidente primero, Oscar Moscariello, y el propio club a través de un comunicado oficial.
"Un grupo de dirigentes encomendados por la Comisión Directiva, (Juan Carlos) Crespi, (José) Requejo, (César) Martucci y yo, con las instrucciones que nos dejó el presidente, nos reunimos con Daniel Bolotnicoff. La reunión fue muy breve. Tratamos de convencer a Román de que revea su posición, pero su representante nos ratificó sus dichos", sostuvo Moscariello en Radio Rivadavia.
"Es un duro golpe perder a Riquelme, pero hay que pensar en un futuro sin Riquelme. El presidente (Daniel Angelici) hizo todo lo posible para que se sintiera cómodo. Es algo que seguro ha madurado durante este tiempo", agregó.
Riquelme, máximo ídolo de la historia de Boca, sorprendió luego de la derrota en la final de la Copa Libertadores ante Corinthians en San Pablo con la decisión de irse del club, con el que tiene un vínculo hasta junio de 2014.
"Riquelme, por medio de Bolotnicoff, nos pidió que le creamos y que no tiene ningún problema con el técnico ni el presidente. Dice que no está al ciento por ciento y necesita cambiar de aire. Ratificó lo que comunicó luego del partido con Corinthians. Esa es la postura y la posición", remarcó.
Y concluyó: "La dirigencia hizo todo lo posible por retenerlo. Espero que la familia de Boca lo entienda. Esto es una decisión más que personal".
El club, pasadas las 20, envió un comunicado en el que confirmó la despedida del crack.
De esta manera, Riquelme guardó para sí y su ámbito el efecto que causó en sus fibras que una multitud vestida exclusivamente de azul y oro pidiera por él y su permanencia en Boca Juniors, como así también eludió respuesta alguna a esos fanáticos.
Pocos datos hubo que apuntaran a una marcha atrás de Román y a decir por su amigo Marcelo Delgado no había que esperar ese movimiento.
Todo esto se confirmó por la noche, cuando tras una reunión de su representante con varios dirigentes importantes de la institución se cristalizó lo previsible: que Riquelme no dará ni medio paso en reversa en su decisión.
Hasta entonces no sólo Riquelme hizo silencio, sino también el presidente Daniel Angelici y el entrenador Julio Falcioni, a quienes parte de los movilizados hinchas endilgaron la decisión de Román, dejando en claro que la estatura de ídolo es mucho más que ganar una elección como la de siete meses atrás, o guiar a un equipo al título local como lo hizo el director técnico el año último.
En Boca aseguraban que ni siquiera Juan Carlos Crespi, el vice segundo, había podrido lograr que su celular le devolviera la voz de Riquelme a sus llamados.
Sin embargo, no hizo falta escuchar el habla pausada del llamado "último 10" para que los hinchas sintieran a viva voz los deseos de su ídolo, contrarios sin dudas a sus pretensiones.
Mientras, Angelici está de vacaciones y medio mundo xeneize clama por su ídolo. Falcioni, en tanto, disfruta en su legítimo silencio en el Caribe de los calores ausentes en Buenos Aires. Ambos saben que la vuelta al ruedo no será tan sencilla.
Es que el efecto Riquelme y la ausencia de títulos que ilusionaron a la afición erosionan paciencias aún cuando falta poco menos de un mes para el comienzo del torneo.
Falcioni tiene sólo por delante la Copa Argentina, aunque ahora el valor del título cotiza menos. Una cosa hubiese sido completar con ese trofeo una triple corona, o sumarla al título local o al de Copa Libertadores. Tiene, entonces, poco que ganar y más que perder. (Télam y DyN)